Si estás leyendo este post es porque seguramente ya has oído hablar de la nueva comedia de Netflix que tanto revuelo está levantado. Emily en París perpetua mitos sobre la posición de marketing assistant y reproduce estereotipos franceses vistos desde los ojos de una norteamericana.

Pero, ¿De qué trata Emily en París? De todo y de nada. El guión y los sucesos, pilar elemental de cualquier pieza audiovisual, carecen de importancia para su análisis pero es el escenario el que ha llamado mi atención. Emily en París online es la serie de una joven C M (community manager) que llega a la capital francesa para poner en pie de guerra a una reputada agencia de publicidad parisina, a pesar de su falta de experiencia y juventud.

Emily no es un personaje creíble

La americana interpretada por Lily Collins es un retrato fantasioso y romántico de lo que supone trabajar en Marketing, por muchos motivos. A lo largo de los capítulos de Emily en París podemos ver como su situación laboral, sentimental y expectativas son un raro avis en una agencia de marketing.

Andy Anne Hathaway como becaria en El Diablo Viste de Prada

La actriz de Emily en París ha confesado que su personaje tiene 22 años. Por la actitud de ella en la serie podríamos deducirlo, pero su status dista mucho de la realidad. Suponiendo que tus cualidades académicas sean excelentes habrás superado todas las asignaturas de marketing de tu carrera con 21 años. A lo que debemos sumar 1 o 2 años del citado Máster en Marketing que Emily nombra en repetidas ocasiones. Con este perfil nuestra protagonista debería encontrarse al comienzo de sus años de becaria.

La posición de un becario es el del aprendiz. Dispones de conocimiento tras tu paso por la universidad pero debes aprenderlo a ponerlos en práctica. No se debe minusvalorar estos años, ya que son los 1-3 primeros años de tu vida laboral los que te puliran como profesional. Si quieres ver un becario aprendiendo a manejar el estrés y la responsabilidad, superan el ego del universitario, la respuesta es el Diablo Viste de Prada.

Si al recordar a Andy (Anne Hathaway) te estás preguntando cuáles son las funciones de una marketing assistant, en la respuesta no está asistir a los desfiles ni visitar a los grandes clientes en su dormitorio como Emily. Posiblemente en tus años de asistente apenas te habrás citado en un par de ocasiones con el cliente, seguramente acompañada por un/a superior. Tu carisma personal puede hacerte memorable pero no debes olvidar el lugar que ocupas.

[Jeanne Damas y las hijas de Francia ]

Un apartamento en el V Distrito de París

A pesar de que en Emily en París vemos a la protagonista pasan ciertos inconvenientes por el estado de su apartamento, este es todo un lujo en la capital francesa. Quizás sea la única característica reconocible del París de Emily y el real, la calidad del alojamiento. La media de los alquileres de larga duración en París es de 1.053 €, aunque pueden experimentar subidas si estos se encuentran entre los primeros distritos o cerca de plazas y monumentos como el de Emily. [Para saber más]. La siguiente cuestión sería, ¿cuanto cobra un marketing assistant ?

Un estudio realizado por Linkedin da la cifra de 24.000 € brutos, siendo los sectores farmacéuticos, software y finanzas quienes mantienen la media. Es decir, a pesar de que Emily trabaje con marcas de lujo ella no se las podría permitir. Ya que más del 50 % de su sueldo sería destinado al alquiler.

La marca que más se repite en el armario de Emily es Channel. Un guiño al origen francés de la marca y un espejismo para el espectador. Uno solo de los bolsos que luce, como el clásico 2.55, vale entre 4.000€ y 5.000€. La cifra se dispara si uno piensa en la cantidad de vestidos de diseñador que la protagonista luce. Para aquellas que culpan a Disney por sus expectativas románticas, culpareis a Emily por las económicas.

Emily en París delante de la torre Eiffel

Es una pésima Social Media Manager

Emily sube fotos a su instagram con amigas como Camille usando hashtags terribles. Extensos, descriptivos (como los títulos de las fotos de facebook de tus tías) y poco favorecedores a la hora de posicionar. Si en el plano personal no sabe utilizar las redes sociales, cómo consigue tanto éxito en su trabajo. Además no podemos pasar por alto el hecho de que saca fotos sin permiso, mostrando el rostro, a personas por la calle.

Emily en París evento influencer

Por otra parte se sugiere que a pesar de ser la responsable de marketing digital de una reputada agencia, Emily juega a ser influencer. No se podría decir de otro modo. Ejercer estos dos papeles es un juego de malabares arriesgado si trabajas con grandes marcas, pues no podrás o no deberías colaborar con competidores o marcas sustitutivas. De todas formas tener followers no significa ser influencer.

La protagonista comete errores de principiante a pesar de que se insiste en que es una alta ejecutiva. Es irrespetuosa hacia la cultura francesa y su idioma. Trata al cliente/seguidor como un amigo. Crítica a la competencia o la marca públicamente en su cuenta de Instagram. Y cree que la moral estadounidense es aplicable y superior a la francesa, es decir, no estudia su mercado.

En el reparto de Emily en París no ha estado presente ningún profesional del marketing digital, pondría la mano en el fuego por ello. Se hablan de cifras de likes y seguidores irreales incluso para una kardashian. La invitación que recibe vía Instagram para un evento de marca es completamente inverosímil. Una marca con cierta relevancia enviaría elementos promocionales con anterioridad con el fin de ser incluida en los post de las influencer y crear expectación. Trataría con respeto a sus invitadas, ya que han sido previamente estudiadas y seleccionadas, y establecería un objetivo para el evento, como por ejemplo un lanzamiento o una recaudación de fondos.

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